
Queriendo limitar la vacación a la sóla ciudad de Palma de Mallorca, la visita caminando o con los medios públicos es la de preferir.

La ciudad se extiende sobre el paseo marítimo con una caminata muy cómoda y el casco antiguo es casi enteramente área peatonal.
Queriendo alcanzar la zona más periférica es posible servirse de los autobúses; no hay metro. Si la visita es dirigida a toda la isla, puede merecer la pena tomar en consideración el alquiler de un coche.
Los taxis son cómodos, pero caros sobre los largos recorridos, mientras que la línea de ferrocarril sólo cubre los tramos Palma de Mallorca - Inca; Inca - Pobla y Palma de Mallorca Soller.
Las líneas de los autobúses conectan perfectamente la capital a las ciudades mayores, pero difícilmente alcanzan las playas más aisladas.
En fin es posible visitar la isla procediendo del mar utilizando las numerosas embarcaciones que ofrecen servicios de transfer a las localidades turísticas y a las bahías o que efectúan pequeños cruceros alrededor de las bahías más hermosas de la isla.
En este caso es aconsejable elegir ahí la solución mejor para las exigencias de cada uno y del momento.
